La conferencia del Dr. Fericgla comenzó presentando Can Benet Vives como centro modelo de desarrollo humano, con la intención de convertirse en un referente europeo, y ofreciendo las instalaciones para vuestras actividades.
Luego expuso un breve recorrido histórico de lo que hoy se concibe como ‘desarrollo humano’, trasladado a otras épocas y sociedades. Explicó cómo este proceso de desarrollo interior, siempre presente en la historia humana, fue tomando distintas formas y denominaciones con el correr del tiempo. Desde las escuelas iniciáticas de filosofía en la Grecia clásica, en especial los epicúreos, los socráticos y los platónicos, pasando por prácticas institucionales como la preparación en los ejércitos, hasta los siglos medievales en que el desarrollo humano fue asumido por el Cristianismo. Actualmente, hay una situación de límites nada claros al pretender hacerse cargo del ‘desarrollo humano’ ámbitos tan alejados como lo son algunas tradiciones milenarias tipo yoga, sufismo o aikido, hasta modernas tendencias psicoterapéuticas o asesores de empresa. Todos ellos se quieren encargar de desarrollar a los humanos.
Uno de los temas centrales de la ponencia de J.Mª Fericgla –que siguió tratándose en la mesa redonda posterior– fue la cuestión de la validez de la formación del ‘profesional’.
J. Mª Fericgla diferenció los dos caminos de formación que se han seguido hasta la actualidad:
a) el oriental, basado en la relación maestro-discípulo, donde tras años de preparación el alumno es autorizado para ejercitar tal o cual práctica y la sociedad lo reconoce como ‘profesional’ (gurú, shikj, Maestro…) basándose en el prestigio del maestro;
b) la formación académica institucionalizada occidental donde la persona cumple con un plan de formación y al demostrar sus conocimientos se le expide un título que le permite ejercer en determinado ámbito.
En cualquier caso, ninguna de ambas vías es válida hoy para la profesionalización en el campo del ‘desarrollo humano’. La primera no es reconocida por los Estados occidentales, la segunda no garantiza que el titulado tenga la madurez humana necesaria para dirigir el desarrollo de otras personas.
Otro punto importante tratado en la charla inaugural fue la necesidad de definir qué significa ‘desarrollo humano’.
Tal expresión, cuestionada por más de un asistente, actualmente se ha convertido en un galimatías y es menester definir con claridad cuáles son los puntos en común que hacen que una actividad pueda considerarse como tal.
Por su parte y desde su experiencia profesional, el Dr. Fericgla ha adoptado una nueva denominación para referirse esta actividad ‘EXperiencias ACtivadoras de EStructuras’ (EXACES). En su opinión una de los puntos claves para garantizar un mínimo de calidad es, además de la especialización en el uso de tal o cuál técnica, tener claro cuál es el objetivo final que se busca al realizarla. En su práctica como director de EXACES afirmó que su objetivo final es ayudar a despertar capacidades potenciales, aún no desarrolladas, pero presentes en el individuo, que lo encaminen hacia vivir según valores universales tales como libertad, respeto, amor, compasión, calma, eficacia...
Finalizada esta primera parte se abrió el espacio para intercambiar experiencias y opiniones entre todos los presentes. Entre ellas, podemos destacar distintas aportaciones que resumo:
a) referidas a la validez de los títulos, se mencionó que hoy día es la universidad quién tiene la obligación de acercarse al ámbito del desarrollo humano para certificar y dar mayor validez a los profesionales.
b) se destacó que en ciertos ámbitos -artes marciales, chi-kung, meditación- el linaje del monitor o profesor sigue siendo muy importante, pero que cada vez más personas buscan tener ‘papeles’ acreditativos lo antes posible, sin molestarse en recorrer el arduo camino que implicaría formarse seriamente.
c) más de uno de los presentes mencionó la importancia de la integridad del profesional, y la necesidad de una institución regulara es este ámbito, cuya principal función debería ser acreditar la integridad de esta persona. Pero nadie supo como hacerlo, aún.
d) otra reflexión que surgió en relación a la calidad del profesional fue la necesidad de una trayectoria vital adecuada como requisito previo para acompañar a otras personas en su desarrollo: No se puede acompañar a alguien hasta donde uno no ha llegado antes, se escuchó más de una vez. En el mismo sentido, se dijo que la técnica a utilizar primero ha de ser experimentada en carne propia y que profesionalizarse en este ámbito pasa por desarrollarse primero uno a sí mismo.
e) también hubo quién se preguntó si es posible y necesario profesionalizar el mundo del desarrollo humano, y si el ‘crecimiento personal’ y ‘profesionalidad’ no están en compartimentos separados que no se tocan.
f) respecto a la enorme variedad y heterogeneidad de técnicas, cursos, seminarios y talleres disponibles hoy en día, se manifestaron algunas opiniones: primero, que está bien que haya tanta oferta porque eso significa que es un ámbito vivo y que está evolucionando. Segundo, que se hace necesario filtrar lo útil de lo que no lo es por parte de la persona que busca desarrollarse en alguno de sus aspectos.
g) por último se habló de la necesidad de encontrar algún ‘sello de calidad’ que sirva para distinguir un buen trabajo, con un mínimo de calidad. Vinculado a ello nos interrogamos acerca de cómo hacer medible el desarrollo de una persona teniendo en cuenta sus cuatro aspectos esenciales: físico, emocional, intelectual y espiritual. Hubo alguna propuesta sobre ello.
Ya eran casi las 15:30 h cuando cerramos este espacio de intercambio para ir a comer. Hubo una coincidencia generalizada sobre la importancia del intercambio, incluso alguien sugirió la idea de que el próximo encuentro comenzara más temprano para poder profundizar más en el análisis de la situación. Para entonces, la paella estaba lista y la tertulia continuó alrededor de la mesa.
Finalmente, para el próximo encuentro se acordaron dos propuestas:
–‘¿Qué significa desarrollo humano?’ Aportar definiciones y reconceptualizar.
–Buscar criterios firmes y abiertos a la vez, que puedan unificar un campo tan heterogéneo como es el de desarrollo humano.
Todas las propuestas e ideas alrededor de estos dos ejes, podéis enviarlas a la siguiente dirección de correo: info@canbenetvives.org. Las iré recogiendo para su exposición en el próximo encuentro, del cual aún no hemos fijado fecha.
A todos los que habéis participado del encuentro y los que no habéis podido pero habéis dado vuestras cariñosas señales de apoyo, muchas gracias.
Muy cordialmente.
Lucas Grimi
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